Migrar de PrestaShop a Shopify: guía, comparativa y cómo hacerlo sin perder SEO
PrestaShop no es una mala plataforma; la diferencia real con Shopify no está en lo que ve el cliente, sino en lo que cuesta mantener cada una funcionando. PrestaShop es software libre, sin cuota mensual, y lleva años muy implantado en España y Francia. Shopify es un servicio de pago donde la plataforma, el servidor y la seguridad van incluidos. Comparar la etiqueta de precio de una con la cuota de la otra es la trampa en la que cae casi todo el mundo, así que vamos a comparar lo que de verdad importa cuando la tienda factura.
Y como esta comparativa suele acabar en la misma pregunta —«¿y si me paso a Shopify, pierdo lo que he construido?»—, la segunda mitad de esta guía va de eso: cómo migrar desde PrestaShop sin perder posicionamiento, clientes ni un solo día de ventas.
Dos filosofías, no dos rivales
PrestaShop te da el código y la libertad: lo instalas en tu servidor y lo modificas hasta donde quieras, sin licencia. A cambio, todo lo que rodea a la tienda es responsabilidad tuya: hosting, parches de seguridad, versiones de PHP, compatibilidad de módulos, copias de seguridad.
Shopify invierte el trato: pagas una cuota y la plataforma se encarga de la infraestructura, la seguridad y las actualizaciones. Pierdes acceso al servidor y aceptas los límites del sistema; ganas que nada de eso vuelva a ser tu problema. Ninguna de las dos filosofías es «mejor»: la pregunta correcta es cuál encaja con tu equipo, tu catálogo y tu presupuesto real, contando las horas de mantenimiento.
La comparativa que importa cuando la tienda factura
| Qué comparar | PrestaShop | Shopify |
|---|---|---|
| Coste de partida | Licencia gratuita; pagas plantilla, módulos e implantación | Cuota mensual desde el primer día; tema y apps aparte |
| Coste recurrente real | Hosting + módulos de pago + horas de desarrollador para mantener | Cuota + apps de suscripción; el mantenimiento base va incluido |
| Seguridad y parches | Tuyos: versiones de PHP, actualizaciones, copias, servidor | De la plataforma; tú no tocas servidor |
| Saltos de versión | Los grandes (1.6 → 1.7 → 8/9) son casi migraciones encubiertas | Automáticos y transparentes |
| Rendimiento y picos | Depende de tu hosting y de la optimización que pagues | Infraestructura compartida que absorbe picos sin que intervengas |
| Checkout y pagos | Configurable a medida, pero mantenido por ti | Checkout propio de la plataforma, probado a escala mundial |
| Módulos / apps | Ecosistema amplio, calidad irregular, conflictos entre módulos frecuentes | Tienda de apps revisada; menos libertad, menos sustos |
El punto que más se subestima es el de los saltos de versión. Actualizar un PrestaShop 1.6 o 1.7 a las versiones 8 o 9 no es pulsar un botón: plantillas que dejan de funcionar, módulos sin versión compatible, personalizaciones que hay que rehacer. Muchas tiendas no vienen huyendo de PrestaShop, vienen huyendo de esa actualización: si van a pagar una obra de ese tamaño, prefieren invertirla en cambiar de plataforma una sola vez.
Cuándo tiene sentido quedarse en PrestaShop
No te vamos a convencer de migrar si no te conviene. Quedarse en PrestaShop es razonable si:
- Tienes un catálogo con lógica muy a medida ya desarrollada y amortizada (configuradores, tarifas complejas, integraciones propias) que en Shopify habría que reconstruir.
- Necesitas control total del servidor por requisitos internos o de integración.
- Tu prioridad es coste recurrente mínimo y cuentas con alguien técnico que mantiene la tienda como parte de su día a día.
Si ninguno de los tres es tu caso y cada actualización, caída o conflicto de módulos te cuesta ventas y noches, sigue leyendo.
Migrar de PrestaShop a Shopify: lo que tiene de particular
Una migración desde PrestaShop no es «exportar un CSV e importarlo». Cuatro cosas la hacen distinta:
1. Combinaciones y atributos no se traducen solos
El catálogo de PrestaShop vive en su base de datos MySQL, con productos, combinaciones y atributos que hay que convertir al modelo de productos y variantes de Shopify. No es un calco uno a uno: Shopify impone límites de variantes por producto, y un catálogo con muchas combinaciones necesita replantearse antes de moverlo, no descubrirlo a mitad de importación.
2. Los clientes se migran; sus contraseñas, no
Las contraseñas se guardan cifradas y no pueden trasladarse a Shopify. Tus clientes conservarán su cuenta, sus datos y su historial, pero tendrán que restablecer la contraseña la primera vez que entren. No es un problema técnico, es un problema de comunicación: hay que avisarles bien para que no parezca un fallo ni un fraude.
3. El historial de pedidos, decidido a propósito
Los pedidos antiguos pueden importarse como archivo de consulta, pero conviene decidir qué se trae, qué se queda en un histórico externo y cómo cuadra todo con tu facturación. Es una decisión de negocio, no un paso automático.
4. Las URLs: donde se pierde (o se salva) el posicionamiento
Este es el punto crítico. Las direcciones típicas de PrestaShop —con identificador numérico y terminación .html, tipo /12-vestido-azul.html— no existen en Shopify, que usa su propia estructura de rutas. Si el día del cambio esas direcciones antiguas devuelven un error, Google deja de encontrar las páginas que llevan años posicionadas y el tráfico se desploma. La solución es un mapa de redirecciones 301, dirección a dirección, que lleve cada URL antigua a su equivalente nueva, más la actualización del sitemap y la vigilancia en Search Console las semanas siguientes. Es trabajo minucioso y es, exactamente, lo que separa una migración bien hecha de una cara.
¿App automática o migración gestionada?
Existen herramientas automáticas (LitExtension, Cart2Cart y similares) que mueven los datos de una plataforma a otra, y para un catálogo pequeño y estándar pueden bastar. Lo que hay que tener claro es lo que no hacen: no construyen el mapa fino de redirecciones de tus URLs concretas, no rediseñan la tienda, no conectan tu facturación o tu ERP, y no prueban el resultado pedido a pedido antes de lanzar.
Una migración gestionada por un equipo técnico cubre justo esas costuras: datos completos y verificados, redirecciones 301 revisadas una a una, diseño y apps configurados, y la tienda antigua vendiendo con normalidad hasta el minuto exacto del cambio. Sin parón de ventas y sin regalar el posicionamiento que te ha costado años. Así es como planteamos nuestro servicio de migración a Shopify, y la propia documentación de Shopify sobre cómo migrar a la plataforma insiste en lo mismo: planificar los datos y las redirecciones antes de tocar nada.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda una migración de PrestaShop a Shopify?
Depende del catálogo, las personalizaciones y las integraciones. Una tienda estándar se mueve en pocas semanas; una con mucho desarrollo a medida necesita un análisis previo para dar un plazo honesto. Desconfía de quien te dé una fecha sin haber visto tu tienda.
¿Voy a perder posicionamiento en Google?
No, si la migración incluye el mapa de redirecciones 301 completo, el sitemap actualizado y seguimiento en Search Console tras el cambio. Sí, casi seguro, si se hace sin ese trabajo. Es la parte de la migración que menos se ve y la que más vale.
¿Qué pasa con mis clientes y sus contraseñas?
Los clientes y sus datos se migran; las contraseñas no pueden trasladarse por seguridad, así que cada cliente restablece la suya en su primera visita. Con un aviso bien hecho, es un trámite de un minuto.
¿Puedo seguir vendiendo durante la migración?
Sí. La tienda nueva se construye y se prueba en paralelo mientras la actual sigue operando. El cambio se hace cuando todo está verificado, en el momento de menos tráfico, y sin interrumpir las ventas.
Te decimos si te compensa migrar (y si no, también)
En Pango Studio somos un equipo técnico de Shopify en Madrid y hacemos migraciones gestionadas desde PrestaShop: catálogo, clientes, redirecciones 301 y la conexión con tu facturación, sin parar las ventas. Y si al ver tu tienda la respuesta honesta es «quédate donde estás», te lo diremos igual.
Cuéntanos cómo es tu tienda y te decimos qué implicaría migrarla →