Recargo de equivalencia en Shopify: cómo configurarlo bien (y cuándo no tienes que tocar nada)
Si has llegado aquí buscando «cómo poner el recargo de equivalencia en Shopify», lo más probable es que tengas una de estas dos situaciones entre manos. Y la primera sorpresa es esta: en la más habitual, no tienes que configurar ningún recargo en Shopify. En la otra, Shopify se queda corto y necesitas un apaño. Lo confunde casi todo el mundo, así que vamos a separarlo bien, porque hacerlo mal te puede costar facturas mal emitidas o un susto con Hacienda.
Primero, qué es el recargo de equivalencia (rápido)
El recargo de equivalencia es un régimen especial de IVA obligatorio para autónomos personas físicas que venden al por menor sin transformar el producto (comercio minorista). No se aplica a sociedades.
La idea, en una frase: en vez de declarar el IVA cada trimestre, el autónomo en este régimen paga un recargo extra a sus proveedores y, a cambio, no presenta declaraciones de IVA. Es Hacienda cobrando por adelantado para simplificarle la vida al pequeño comercio.
Los tipos del recargo van ligados al IVA del producto:
| IVA del producto | Recargo de equivalencia |
|---|---|
| 21 % (general) | 5,2 % |
| 10 % (reducido) | 1,4 % |
| 4 % (superreducido) | 0,5 % |
| Tabaco | 1,75 % |
Algunos productos quedan fuera del régimen (vehículos, joyas y oro de inversión, objetos de arte, pieles, maquinaria industrial, materiales de construcción, segunda mano…). Confirma siempre el tipo y la aplicación con tu asesor, porque ha habido tipos temporales en alimentación en años recientes.
Quien añade el recargo en la factura es el proveedor, no tú. Tú, como minorista en este régimen, solo tienes que avisar a tus proveedores de que estás en él.
Caso 1: eres autónomo en recargo de equivalencia y vendes al consumidor final
Este es el caso de la inmensa mayoría de tiendas Shopify que se hacen esta pregunta. Y aquí viene lo importante:
No repercutes el recargo de equivalencia a tus clientes. A quien compra en tu tienda le cobras el IVA normal (21 %, 10 % o 4 %), igual que cualquier otra tienda. El recargo lo has pagado tú antes, a tu proveedor, y forma parte de tu coste. No aparece en el ticket del cliente.
Es decir: en Shopify no configuras ningún «recargo». Configuras el IVA español normal y ya está. Si alguien te dice que tienes que añadir un 5,2 % al precio de venta, te está liando.
Lo que sí tienes que dejar bien montado en Shopify para España:
- Zona de impuestos España con IVA al 21 %. Shopify ya trae España en la zona UE.
- Precios con IVA incluido. En España el precio al consumidor se muestra con el impuesto dentro. Activa «incluir impuestos en los precios».
- Tipos reducidos con anulaciones (tax overrides). Si vendes productos al 10 % o al 4 %, crea una colección por cada tipo y una anulación de impuestos que le asigne el porcentaje correcto. Shopify no detecta solo qué producto va a cada tipo: lo asignas tú por colección.
- Tu NIF en la configuración fiscal.
¿Y el recargo entonces dónde vive? En tu contabilidad y tus compras, no en la tienda. Ahí es donde conviene una herramienta de facturación o un ERP (Holded, Quaderno, Billin…) que registre el recargo soportado en las facturas de tus proveedores. Shopify vende; el recargo se controla en la gestión.
Caso 2: vendes a otros comercios que están en recargo de equivalencia
Aquí cambia todo. Si tu tienda Shopify vende al por mayor a minoristas que están en recargo de equivalencia (tú eres el proveedor), entonces sí tienes que añadir el recargo en la factura que les emites, sumado al IVA:
| Tipo de IVA | Total a facturar al cliente en RE |
|---|---|
| 21 % + 5,2 % | 26,2 % |
| 10 % + 1,4 % | 11,4 % |
| 4 % + 0,5 % | 4,5 % |
Y este es el problema de verdad: Shopify no tiene soporte nativo para el recargo de equivalencia. No existe una casilla donde decir «a este cliente, súmale el recargo». El motor de impuestos de Shopify piensa en IVA por país y por producto, no en regímenes especiales españoles por tipo de cliente.
Las salidas reales, de menos a más robusta:
- Anulaciones de impuestos que sumen IVA + recargo (por ejemplo, una colección facturada al 26,2 %). Funciona como parche, pero Shopify aplica las anulaciones por producto y zona, no por tipo de cliente, así que separar «clientes en RE» de «clientes normales» en una tienda B2C estándar es frágil y se ensucia rápido.
- Shopify B2B (en el plan Plus). Es la solución sólida: permite catálogos y condiciones fiscales distintas por empresa, de modo que a los clientes en recargo de equivalencia les aplicas el tratamiento correcto sin contaminar la tienda al consumidor.
- Apps de facturación o un ERP (Quaderno, Sufio, Billin, Holded…) que generen la factura con el desglose correcto de IVA y recargo, aunque el checkout de Shopify no lo muestre como tal. Aquí lo crítico es que la tienda y la facturación cuadren.
Ninguna de estas opciones es «activar una casilla». Son configuración fiscal y, según el caso, desarrollo. Por eso este es justo el punto donde la gente se atasca o, peor, emite facturas mal.
Los errores que vemos una y otra vez
- Añadir el recargo al precio de venta al consumidor final (no se hace: Caso 1).
- Montar la tienda al 21 % plano y olvidar las anulaciones del 10 % y el 4 %, facturando de más o de menos.
- Vender a minoristas en RE sin reflejar el recargo, porque «Shopify no deja», y acabar con facturas incorrectas.
- Confiar en que el checkout de Shopify y el programa de facturación digan lo mismo sin haberlo cuadrado nunca.
¿IGIC en Canarias?
Si vendes desde o hacia Canarias, el recargo de equivalencia no aplica igual: allí rige el IGIC, con sus propios tipos (7 % general, 3 % reducido, 9,5 % incrementado, 0 %). Se monta en Shopify también con anulaciones por zona. Es otra fuente habitual de líos, pero da para su propia guía.
Lo montamos bien para que no tengas que pensar en ello
En Pango Studio configuramos los impuestos de tiendas Shopify españolas a diario: IVA con tipos reducidos, recargo de equivalencia cuando vendes a minoristas, IGIC de Canarias y el encaje con tu facturación o tu ERP para que la tienda y Hacienda cuadren. Sabemos dónde Shopify se queda corto y cómo resolverlo sin parches que se rompan al primer pedido raro.
Si te estás peleando con el recargo de equivalencia en tu tienda, cuéntanos tu caso y te decimos exactamente qué hay que tocar —y qué no— antes de que emitas una factura más.
Esta guía es orientativa y refleja la normativa vigente en 2026. No sustituye el consejo de tu asesor fiscal: confirma siempre los tipos y tu situación concreta con un profesional.