Un año después de Checkout Extensibility: qué se rompió en las tiendas que migraron a la carrera - PangoStudio
Un checkout hecho de módulos con una pieza agrietada y desprendida

Un año después de Checkout Extensibility: qué se rompió en las tiendas que migraron a la carrera

La llamada llegó un martes de enero. Al otro lado, el responsable de ecommerce de una marca de decoración que factura bien y duerme mal. Su problema, tal y como lo contó: «Meta me dice que en diciembre hubo casi un tercio más de compras de las que veo en Shopify. Y el CFO ya me ha preguntado dos veces cuál de los dos números es el bueno».

Le pedimos acceso de colaborador y quince minutos. Entramos en Configuración → Eventos de cliente y ahí estaba: el pixel de Meta instalado como app oficial y, tres líneas más abajo, un pixel personalizado con el fbq de toda la vida copiado tal cual desde el antiguo cuadro de scripts adicionales. Dos veces el mismo checkout_completed. Desde agosto. Cuatro meses de presupuesto repartido según un número que estaba contando cada compra dos veces.

Agosto de 2025 pilló a mucha gente con el pie cambiado

Conviene recordar el calendario, porque explica casi todo lo que estamos viendo ahora. El 13 de agosto de 2024 cayeron los pasos de información, envío y pago de checkout.liquid. Aquella primera fecha se llevó todos los titulares y casi todo el presupuesto. Un año más tarde, el 28 de agosto de 2025, cayó la segunda mitad: la página de gracias, la de estado del pedido y los antiguos Scripts.

Y la segunda mitad se trabajó bastante peor que la primera. La página de checkout la mira todo el mundo; la de gracias, casi nadie. Muchas tiendas llegaron a agosto con el proyecto a medias y resolvieron a la carrera: copiar los scripts que había, pegarlos en un pixel personalizado, comprobar que la tienda seguía cobrando y pasar a otra cosa. Doce meses después nos toca a nosotros abrir la caja.

Lo que aparece una y otra vez en las auditorías

Conversiones infladas por píxeles duplicados

Es el caso de la marca de decoración y es, con diferencia, el más frecuente. El equipo pegó el código antiguo en un pixel personalizado sin desinstalar la app de la plataforma publicitaria, o al revés: instaló la app confiando en que sustituía al código heredado y dejó el heredado vivo. En Google Analytics 4 el efecto suele ser más sutil, porque la deduplicación por transaction_id tapa parte del estropicio; en Meta o TikTok, si el event_id no viaja bien, la compra se cuenta dos veces y el ROAS que ve el equipo de medios es ficción.

Píxeles que sencillamente no disparan

El fallo contrario también existe, y es más caro de detectar porque nadie se queja de tener menos datos hasta que hace falta atribuir algo. Los píxeles personalizados corren en un iframe aislado: no ven el document de la página, no leen cookies de primera parte a su antojo y no encuentran el dataLayer que alguien montó en el tema. Un script que dependía de cualquiera de esas tres cosas no da error visible, simplemente no hace nada. A eso se suma la capa de consentimiento: si el pixel se registró exigiendo permisos de analítica o marketing y el banner no los está concediendo como se espera, el evento se descarta en silencio.

Upsells post-compra que dejaron de aparecer

Aquí hay dinero contante. Las ofertas de un clic tras la compra viven en una extensión post-purchase, y esa extensión necesita estar seleccionada en el perfil de checkout activo. Hemos visto tiendas que crearon un perfil nuevo para la migración, lo publicaron y nunca volvieron a asignar la app de upsell. El flujo de compra funciona, el cliente paga, y la pantalla que generaba ingreso incremental simplemente ya no sale. Nadie abre un ticket porque nada está roto: falta.

Validaciones de dirección evaporadas

Aquel bloque de JavaScript que impedía pedir a un apartado de correos, que obligaba a rellenar el número de portal o que bloqueaba envíos a Canarias vivía en checkout.liquid. Al migrar desapareció, y su sustituto no es JavaScript sino una función de validación de Shopify Functions, que hay que escribir y desplegar. Si nadie lo hizo, los pedidos imposibles vuelven a entrar y el coste sale por logística inversa, no por la cuenta de tecnología.

Branding a medias

El editor visual del checkout resuelve el logo, el color principal y poco más. Todo lo fino —familias tipográficas, radios de esquina, estilos de botón, la tarjeta de resumen del pedido— se toca con la Checkout Branding API por GraphQL. Cuando no se ha tocado, el checkout parece de otra marca a partir del segundo scroll, y la página de gracias parece de una tercera.

La revisión que hacemos nosotros

Si quieres comprobarlo por tu cuenta antes de llamar a nadie, este es el orden en el que lo miramos:

  • Inventario de eventos de cliente. Lista todos los píxeles de app y todos los personalizados, y para cada uno anota qué eventos envía. Busca dos fuentes emitiendo checkout_completed hacia el mismo destino.
  • Compra real de contraste. Un pedido de verdad, con el importe abierto en la consola del navegador y las herramientas de depuración de cada plataforma publicitaria. Cuenta los eventos que llegan y compara el identificador de transacción.
  • Cierre del círculo con el panel. Coge un día cerrado y compara pedidos en Shopify, compras en Meta, compras en GA4 y compras en el panel de Ads. Una desviación de un dígito es normal; un 20% no lo es.
  • Perfil de checkout activo. Revisa qué extensiones están asignadas al perfil publicado, no al que quedó en borrador durante la migración. Especialmente las de post-compra y las de la página de estado del pedido.
  • Reglas de negocio que antes vivían en el checkout. Validaciones de dirección, bloqueos por zona, mínimos de pedido, ocultación de métodos de envío. Si alguna sigue sin sustituto en Functions, apúntala.
  • Consentimiento. Comprueba qué permisos exige cada pixel y qué está concediendo realmente tu banner en cada mercado.
  • Branding por API. Compara la ficha de producto, el checkout y la página de gracias en una misma pantalla. Si te chirría, es que quedó a medias.

En la marca de decoración quitamos el pixel duplicado, reconstruimos el envío de eventos con identificador compartido y recuperamos la extensión de upsell que llevaba desde el verano sin aparecer. El primer mes con los números limpios fue el primero en el que el equipo de medios pudo discutir sobre datos en vez de sobre cuál de los dos paneles mentía menos.

En Pango Studio hacemos auditorías de checkout en Shopify Plus con este recorrido completo: eventos de cliente, extensiones, validaciones en Functions y branding por API. Si llevas un año sin abrir esa caja, escríbenos y la abrimos nosotros.

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